DEVOCIONALES

Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Volved

¿Dónde estás en este exacto momento? ¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿A dónde te diriges? Este es un día para revisar tus caminos y devolverte a tu creador.

El guarda respondió: La mañana viene, y después la noche; preguntad si queréis, preguntad; volved, venid. (Isaías 21:12)

Todos sabemos que la mañana viene y después la noche. No hay novedad ninguna en esta declaración, a no ser por un simple detalle. Esta declaración es profética. En el contexto literal se refiere a la tribulación que se aproximaba del pueblo desobediente y a la recompensa y liberación final de los justos, en los días de Judá. La mañana para unos, y la noche para otros.

Pero como en la mayoría de las profecías hechas a Israel, el cumplimiento total, se proyecta al fin de la historia de este mundo, cuando la paja y el trigo serán colocados aparte, las ovejas y los cabritos, serán separados y las vírgenes prudentes y las insensatas cosecharán lo que sembraron.

¡La mañana viene! Queramos o no, aceptemos o no, estemos preparados, o no. la mañana gloriosa de la venida de Cristo se aproxima. Los índices de violencia de nuestros días lo anuncian, los cataclismos naturales de una tierra herida por el ser humano, lo grita a pulmón lleno; la incredulidad reinante del humanismo, lo proclama: la manan viene trayendo la gloria del Cristo victorioso para recompensar a sus fieles.

Pero después de la mañana viene la noche. También es inevitable. Llega trayendo en sus alas la destrucción de una raza rebelde. Angustia, dolor y desesperación. El justo resultado de obras injustas que hombres injustos realizaron.

Pero lo que quiero destacar del versículo de hoy es la tierna invitación: ¡Volved, venid! ¿Por qué volver? Porque un día te fuiste, te apoderaste de la vida que le pertenece a Dios y corriste como un niño que aprendió a andar, atrás de lo que llamabas libertad. ¿Por qué venir? Porque estoy lejos y debo acercarme al trono de la misericordia mientras hay tiempo. Esa decisión no la puedo dejar para mañana. No hay más tiempo que perder. La mañana está a las puertas. Y también la noche.

¿Dónde estás en este exacto momento? ¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿A dónde te diriges? Este es un día para revisar tus caminos y devolverte a tu creador. No comiences las actividades de este día sin consagrarte al Señor porque: “El guarda respondió: La mañana viene, y después la noche; preguntad si queréis, preguntad; volved, venid.”


Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Soberbia

Esa fue la tragedia de Lucifer. Así comenzó el pecado en el cielo. Y esa también puede ser nuestra tragedia hoy, si no buscamos a Dios y nos sometemos a Él.

Pero acontecerá que después que el Señor haya acabado toda su obra en el monte de Sion y en Jerusalén, castigará el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria, y la gloria de la altivez de sus ojos. (Isaías 10:12)

El versículo de hoy es una declaración profética. Tiene que ver con la restauración final de los hijos de Dios y con la destrucción completa del enemigo, simbolizado en este texto por el rey de Asiria. Hay dos características en el carácter del rey de Asiria que Dios desaprueba. Todas las acciones despiadadas y pecaminosas que él realizó fueron fruto de estas dos características: La soberbia de su corazón y la altivez de sus ojos.

Percibe que el pecado siempre comienza en el corazón. Pero lo que el rey de Asiria tiene, no es nada moralmente malo. En otras palabras, nadie va a la cárcel por acariciar la soberbia, ninguna iglesia reprendería a un miembro por anidar este sentimiento. Primero, porque no se ve, está en el corazón, protegido por las cuatro paredes de las intenciones escondidas, pero en segundo lugar porque la soberbia no “le hace mal a nadie.” ¿No es así que pensamos?

El adulterio, el robo, la drogadicción, la prostitución, “esos si son pecados condenados.” Pero Dios dice que todo eso, es fruto de la soberbia acariciada en el corazón. Soberbia es la loca idea de que puedes vivir sin Dios. Tú eres tu propio Dios. Nadie tiene que decirte lo que debes o no debes hacer, tú eres el dueño de tu vida. 

El tiempo, sin embargo se encarga de mostrarte que esa loca idea de hace descender las profundidades más oscuras del comportamiento humano.

 La segunda característica que Dios reprueba es la altivez de los ojos. Esta es la segunda etapa de la soberbia. Primero piensas, no te atreves a decirlo. Crees que eres el mejor, pero te lo guardas solo para ti. Los días pasan y la repetición constante de un mismo pensamiento te lleva finalmente a la acción. Tus ojos empiezan a revelar lo que tu corazón abriga. Te atreves a decirlo y a luchar con tus propias armas para alcanzar lo que tu corazón anhela.

Esa fue la tragedia de Lucifer. Así comenzó el pecado en el cielo. Y esa también puede ser nuestra tragedia hoy, si no buscamos a Dios y nos sometemos a Él.

Haz de este día un día de humildad. Ríndete a Jesús, entrégale tus planes, colócate en sus manos y recuerda la advertencia; “Pero acontecerá que después que el Señor haya acabado toda su obra en el monte de Sion y en Jerusalén, castigará el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria, y la gloria de la altivez de sus ojos.”

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Talentos que matan

Todavía no es tarde, el sol aún brilla en tu jornada. ¿Por qué no le entregas a Dios todo lo que eres y lo que tienes?

Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. (Ezequiel 28:17).

El cabello largo, ondulado y negro como el azabache caía graciosamente sobre sus hombros y a pesar de la oscuridad de la noche, sus ojos grandes y hermosos brillaban con el fulgor de sus sueños. Sueños brillantes, coloridos, iluminados por poderosos reflectores y adornados de aplausos. Ella, la estrella aclamada, la multitud, rendida a sus pies, pidiendo escandalosamente que cantase otra vez.

Desde pequeña fue así. Mal completara 2 años y ya subía a la mesita de centro de la sala, tomaba cualquier objeto en la mano y se ponía a cantar. Dios la había bendecido con una linda voz. Parecía un canario en una mañana de sol.

Pero esa fue su tragedia. Se enalteció su corazón a causa de su hermosura, corrompió su sabiduría a causa de su maravillosa voz.

Es triste decirlo, pero la realidad, nos muestra con frecuencia la vida de personas que recibieron talentos extraordinarios de Dios y fueron conducidos a la muerte. Pero el problema no estaba en los talentos sino en la manera frívola como los administraron. 

Cuando los talentos giran en torno del yo, la tragedia se aproxima como un caballo desbocado. Es un asunto de tiempo. Más tarde o más temprano, los castillos desmoronan como si fuesen de arena. El viento se lleva la gloria humana, las luces se apagan, los aplausos callan y nadie más pide bis.

Conocí a Charo, convertida en una estrella cadente. Sus tiempos de gloria se había ido prematuramente. Los médicos no entendían pero la tuberculosis rebelde se resistía a cualquier tratamiento e iba devorando sus pulmones impiedosamente.

Con los ojos brillando de emoción me dijo: “Es el precio que estoy pagando por innúmeras noches mal dormidas, hundida en el mundo de la farándula.”

Murió joven. Cuando quiso cantar para Dios ya era tarde, sus pulmones no resistían, su voz quebrada, parecía un tambor viejo. Solo producía el lamento triste de alguien que nos supo administrar el don que Dios le dio.

Tú continúas vivo. Para ti todavía no es tarde, el sol aún brilla en tu jornada. ¿Por qué no le entregas a Dios todo lo que eres y lo que tienes? Hazlo ahora y recuérdate con Lucifer fue diferente porque él “Se enalteció su corazón a causa de su hermosura, corrompió su sabiduría a causa de su esplendor”  

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Amarás

No puedo fabricar amor, necesito ir a la verdadera fuente del amor que es Dios. Dios no solo tiene amor, no solo muestra amor, no solo da amor. Él es el propio amor.

Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento.  Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. (Mateo 22:37)

¿Cómo amar a Dios con un corazón que solo ama las cosas erradas? Este es el drama de todo ser humano. Quieres ser bueno, quieres amar a Dios y a las personas que están a tu vuelta, pero por más que lo intentas, te descubres yendo en la dirección contraria. 

El otro día un hombre decía: “No entiendo lo que sucede conmigo. Amo a mi esposa y a mis hijos. Ellos son lo mejor que Dios me dio, pero los hago sufrir, los maltrato y después, me arrepiento. Dígame ¿Por qué soy así?”

Lo que esta persona ignora es que ella no es la única que vive este drama. Todos los seres humanos, en mayor o menor grado, somos así. 

Lo peor de todo es que cuando no puedes amar sinceramente a las otras personas, pasas a dudar del amor de Dios por ti, y, sin embargo, para ser feliz, lo primero que necesitas es sentirte amado por Dios. ¿Te das cuenta de la incoherencia de las circunstancias? Necesitas ser amado, pero, no crees en el amor de Dios, porque no eres capaz de amar.  ¿Qué hacer?

Necesitas entender que el amor no es algo que tú fabricas. Por más que te esfuerces, que lo intentes y que ejerzas fuerza de voluntad. La triste realidad es que tu amor, el mío y el de todos los seres humanos es un amor manchado por la terrible mancha del egoísmo. Así somos, desde la entrada del pecado a este mundo. Egoístas, incoherentes y absurdos en nuestra manera de amar. Decimos que amamos al conyugue, pero, ¿A dónde se va ese amor cuándo descubrimos que  la otra persona fue infiel? Decimos que amamos al hijo, pero ¿Qué sucede cuándo descubres que él hizo algo contra ti?

Por lo tanto, si soy consciente de que yo no puedo fabricar amor, necesito ir a la verdadera fuente del amor que es Dios. Dios no solo tiene amor, no solo muestra amor, no solo da amor. Él es el propio amor. Cuando ofrece amor, se ofrece a sí mismo, cuando muestra amor, se muestra a sí mismo. Sin él, no existe amor. Dios es la misma esencia del amor. Y el ser humano, solo puede reflejar, aunque sea pálidamente el verdadero amor, en la medida en que viva conectado al Dios-Amor.

Haz de este día un día de amor. Vive en comunión con la verdadera fuente del amor y no te olvides: “Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento.  Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.” 


Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Eres precioso

Sientes que nadie te ama y que todos se ríen de ti y de tu manera de ser. Dios te ama. Tú eres la cosa más linda que Dios tiene en este mundo. Tú eres precioso.

Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé: daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.  (Isaías 43:4)

Junior es muy querido por sus amigos pero esta noche se encuentra solo. ¿Por qué alguien tan popular prefiere quedar solo un sábado de noche? ¿Por qué sus amigos lo habrían abandonado, justamente un sábado de noche, cuando todos salen y se divierten?

Desde que su matrimonio acabó Junior pasó a sentirse un infeliz, un don nadie. El complejo de inferioridad se apoderó de él. Hoy, el muchacho alegre, dio lugar a una persona amargada; la sonrisa fácil fue remplazada por la tristeza, y las bromas se transformaron en lamento. 

La vida de Junior fue cuesta abajo como un carro desenfrenado. Perdió todo. La comida no tiene más sabor, los colores perdieron su brillo, y se hunde cada vez en un mundo de lamento y pena. “¿Volveré a sonreír algún día? ¿Alguien podrá amarme de nuevo? ¿Todavía tengo algún valor?” Se pregunta a sí mismo y no encuentra respuesta.

Es versículo de hoy fue escrito para un pueblo asustado e angustiado. Asustado por el gigantesco viaje de vuelta a Jerusalén. Angustiado por el miedo a lo desconocido. Un pueblo que salía del cautiverio, con la autoestima baja y el orgullo herido. Esclavo por segunda vez. ¿No era demasiado?

En medio de ese torrente de sentimientos pesimistas, Dios presenta una verdad. “Tú eres precioso y yo te amo.” El mensaje de Dios para el pueblo de Israel en aquel tiempo, es el mismo para Junior, para ti, y para mí hoy: somos preciosos y Dios nos ama con todas las fuerzas de su ser. El amor de Dios existe no porque seamos buenos o fáciles de amar sino porque somos sus hijos, creados por él, a su imagen y semejanza.

Quien sabe hoy, no te sientes bien, el peso del complejo de inferioridad te masacra. Quizás hoy sientes que nadie te ama y que todos se ríen de ti y de tu manera de ser. Dios te ama. Tú eres la cosa más linda que Dios tiene en este mundo. Tú eres precioso.

Enfrenta los desafíos de este nuevo día sabiendo que eres precioso para Dios. Cuando las sombras de la tristeza oscurezcan tu vida, recuerda las palabras de tú Padre diciendo: “Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé: daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.” 


Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Por sus frutos

Los frutos habían aparecido de manera natural en la vida de este precioso joven. El no se esforzaba para mostrarse cristiano. Simplemente había empezado a vivir con Jesús la más linda historia de amor.

Así que, por sus frutos los conoceréis. (Mateo 7:20).

Aquella noche, todos quedaron sorprendidos cuando Altaír pidió un refresco para acompañarlos en la hora del brindis. Él era siempre el alma de la fiesta. Le encantaba ser el centro de atención y era el primero en levantar la copa para hacer el brindis. Pero aquella noche Altaír no había hablado mucho y todos percibían que estaba allí más por compañerismo con los colegas de trabajo que porque le gustase la fiesta.

-¿Qué te ocurre? Le preguntó Norma, intrigada.

Altaír sonrió. Había en sus ojos un brillo especial. Como si repentinamente hubiese descubierto algún tesoro. Todos lo miraban atentos para escuchar la respuesta. 

-Le entregué mi vida a Jesús –respondió con serenidad. Parecía un niño que había recibido un regalo. Se mostraba feliz, pero sereno.

-¿Quéee? –preguntaron todos, al unísono.

-Acepté a Jesús como mi salvador.

-¿Y eso que tiene que ver con el hecho de que no brindes?

-Nada –dijo él- yo puedo brindar con un refresco.

-¿Estás loco?

-No, simplemente no bebo más bebidas alcohólicas.

-¿Pero qué tiene que ver la bebida con Jesús?

-Es que mi cuerpo es “templo del Espíritu Santo.”

No lo dejaron terminar. Lo bombardearon con una tonelada de preguntas. Algunas sinceras, otras sarcásticas y otras despreciativas. Pero Altaír, no se incomodó. Respondió todo y aquella noche se retiró temprano a descansar, para asombro de todos sus compañeros.

Los frutos habían aparecido de manera natural en la vida de este precioso joven. El no se esforzaba para mostrarse cristiano. Simplemente había empezado a vivir con Jesús la más linda historia de amor, y los frutos aparecían, lozanos, maduros y bonitos, en su experiencia. Siempre es así. No hay manera de vivir en compañerismo con Jesús y continuar siendo la persona del pasado.

Este día puede ser en tu vida un día de muchos frutos. Haz de Jesús el compañero inseparable de tu vida. Comienza y termina el día con Él. No te separes de Él en ningún momento. Entonces, al andar por los caminos de esta vida, todos sabrán que algo extraordinario sucedió en tu vida. Las cosas viejas se habrán hecho todas nuevas, porque “Por sus frutos los conoceréis”  

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Fin de muerte

La vida está llena de caminos. Muchos, por todos los lados. Caminos mentirosos, engañadores, seductores. Caminos que te susurran a los oídos: “Hola, ven conmigo, yo te llevo a dónde quieres llegar.”

Hay caminos que parecen derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte. (Proverbios 16:25).

La vida está llena de caminos. Muchos, por todos los lados. Caminos mentirosos, engañadores, seductores. Caminos que te susurran a los oídos: “Hola, ven conmigo, yo te llevo a dónde quieres llegar.”

Uno de esos caminos es el Placer. Te ofrece maravillas, pero te cobra caro. No le creas. Por otro lado, no temas al placer. El placer tiene un lugar en la vida. Al fin de cuentas es resultado de los sentidos y los sentidos fueron colocados en tu cuerpo por el creador. Uno de los propósitos de los sentidos es proporcionarte placer. Y si fue Dios el que colocó la fuente del placer en ti, no debe ser peligroso, ni pecaminoso como parece.

El problema es la busca del placer por el placer en sí, la obsesión por el placer despojado del temor de Dios. Por lo tanto cuando el placer toque a la puerta de tu corazón y no venga acompañado del temor de Dios no le hagas caso. Su fin será la muerte.

El único y verdadero camino es Jesús. Cuando Él estuvo en la tierra les dijo a sus discípulos: “Yo soy el Camino”. Camino con mayúscula. No existe otro que te conduzca a la vida. Buscar la felicidad siguiendo cualquier otro camino es buscar la muerte.

Pero el otro día un joven me preguntaba: “¿De qué forma, Jesús es el camino?” Y he comprobado que muchas personas en el mundo no entienden la manera en que Jesús las conduce a la vida. Algunas, inclusive, buscan maneras místicas de seguir a Jesús. Pero Jesús es práctico y sus enseñanzas también lo son. El modo cómo desea llevarte a la vida es a través de su Palabra. Cada vez que abres la biblia, el Señor se comunica contigo y te muestra el camino que debes transitar. Obedecer su Palabra es andar en el camino.

Infelizmente vivimos en días cuando cada uno quiere ser su propio camino, cada uno piensa que sabe lo que es bueno para sí. El resultado es que la carretera de la vida está llena de cuerpos sangrando, agonizando, esperando el momento final de una existencia sin sentido.

Haz de este día un día de retorno a la Palabra de Dios. Consulta las enseñanzas divinas antes de tomar una decisión. No te atrevas a vivir solo, porque “Hay caminos que parecen derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte”  


Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

¡Cómo caíste!

Hoy, tu cielo puede estar azul y sin nubes. Hoy, puedes brillar como el sol a medio día, pero recuerda que todo en tu vida le pertenece a Dios. Todo lo recibiste de Él. No te apoderes de lo que recibiste prestado.

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. (Isaías 14:12).

Al verlo, Lidia sonrió. Los dientes blanquísimos brillaban como perlas en su boca. Ernesto nunca había visto un rostro tan bello, tan radiante, ni ojos tan llenos de vida y de sueños. Lidia tenía todo para ser una mujer triunfadora. ¿Quién no le abriría las puertas? Cuando deslizaba su cuerpo esbelto por las calles, hasta la vida parecía extenderle la alfombra roja.

Hay personas que nacen así. Como si Dios les confiase algo especial para alguna misión diferente. Lidia, era una de esas personas, resplandecía entre los mortales. Ernesto la amó desde el día que sus miradas se encontraron, pero cuando un día le declaró su amor, ella le dijo era una estrella que él jamás alcanzaría.

De repente, el “lucero de la mañana” empezó a creer que podía brillar sola y no necesitaba de nadie, ni de Dios, para nada. ¡Craso engaño! Brilló por algún tiempo, es verdad, subió a las alturas más encumbradas y desde allí observó a los otros seres humanos, como si fuesen inferiores a ella. Tal vez pensó que su luz jamás se apagaría. Muchos piensan así. Un día, Lucifer también pensó, pero el texto de hoy dice que aquel ángel de luz fue cortado y cayó a la tierra.

 Lidia también. Una noche, mientras regresaba de una fiesta, embriagada, perdió el control del vehículo y chocó contra un árbol. 

Los meses que siguieron al accidente fueron meses de lucha. Peleó la batalla de su vida para volver a andar, concentró todas sus fuerzas, gimió, lloró, echó mano de lo que tenía y de lo que no tenía para recuperar lo que el accidente le había quitado pero el resultado fue calamitoso, quedó limitada a una silla de ruedas para el resto de la vida.

Su vuelo vertiginoso hacía las estrellas fue cortado por su propia imprudencia, al dirigir embriagada pensando que era dueña de su destino. Ernesto, la siguió amando y un día, la llevó al altar en ese estado y cuidó de ella con cariño.

Hoy, tu cielo puede estar azul y sin nubes. Hoy, puedes brillar como el sol a medio día, pero recuerda que todo en tu vida le pertenece a Dios. Todo lo recibiste de Él. No te apoderes de lo que recibiste prestado. Si lo haces, un día la propia vida tal vez te diga: “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.”

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Te ama

En las horas en que el martillo de la culpa te golpea impiadosamente, piensa en el amor de Dios. Para Él, eres lo más precioso que existe en este mundo.

Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia. (2 Tesalonicenses 2:16

 ¡Dios te amó de tal manera que dio a su hijo Unigénito! No existía nada más grande y más precioso a ser dado, en tu favor. ¿Por qué Dios no te dejó abandonado al triste destino de muerte? ¡Por amor! ¡Solo por amor! Un amor que fue al sacrificio. Era la única manera de salvarte.

La paga del pecado es la muerte y ese principio no puede ser ignorado. Tú y yo habíamos pecado y merecíamos morir, pero Dios nos ama tanto que entregó a su propio hijo para morir en nuestro lugar. ¡La cruz es la más grande expresión del amor de Dios! Allí el amor divino se escribió con sangre. Jamás podremos entender la dimensión de ese amor. 

Por lo tanto, en las horas de dolor y de tristeza. En las horas en que el martillo de la culpa te golpea impiadosamente, piensa en el amor de Dios. Para Él, eres lo más precioso que existe en este mundo. Te ama, con un amor infinito. No por lo que eres sino a pesar de lo que puedas ser. Te amó hasta la muerte. Se entregó como un cordero, silenciosamente, sin emitir un gemido. Éramos tú y yo, los que merecíamos morir en esa cruenta cruz, pero su amor fue más grande que la propia vida. Inclusive porque la vida que nos fue dada, había sido una expresión de su amor.

Cuando Jesús estuvo en este mundo era la personificación del amor. El amor hecho carne. El amor que se podía tocar y ver. Mientras Jesús se movía entre los seres humanos, quien se movía en realidad era el amor de Dios. Y ese amor tenía un poder trasformador sin medidas. Curó leprosos, hizo andar paralíticos, abrió los ojos de los ciegos, resucitó muertos, libertó endemoniados y le devolvió la dignidad y el respeto propio a personas destruidas por las circunstancias de la vida. Jesús era el amor en acción. El amor transformador. Y nos dio una lección. Solo el amor transforma. Solo el amor reconstruye lo que fue desecho por el pecado.

Si en tienes una persona amada, destruida por el pecado, recuérdate que solo el amor redime. Ah, querido, si el amor, personificado en Jesús hizo andar a un cadáver que ya olía mal, ¿Por qué no podría traer a tu padre de vuelta? ¿Por qué no podría rescatarlo de las garras del mal? ¿Por qué no sería capaz de reconstruir tu matrimonio?

Sal para las actividades de este día recordando que: “Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia.”

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Con integridad

No pueden ser una experiencia dividida. O eres o no eres. O amas a Dios con todo tu ser o entonces corres el peligro de desintegrarte interiormente.

Y amarás a Jehová, tu Dios, de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. (Deuteronomio 6:5)

Al entrar al departamento Adrián dejó el maletín en el centro de la sala y se derrumbó pesadamente en el sofá. Estaba exhausto. El trabajo del día había sido agotador, el jefe había estado más insoportable que de costumbre y  hasta el calor, agobiante en esa época del año, se había mostrado infernal.

Con las manos debajo de la nuca y mirando a un punto indefinido del techo, el joven ingeniero, no dejaba de pensar en lo último que le sucediera aquel día. En realidad, era eso lo que lo incomodaba. La propuesta de trabajo que recibiera por teléfono mientras viajaba de regreso a casa era, desde cualquier punto de vista, irrecusable. A no ser por un detalle. La empresa que hacía la propuesta, quería que él trajese consigo copia de documentos importantes. Nada de más, a fin de cuentas él había ayudado a elaborar aquellos proyectos. En realidad eran también suyos. No estaría siendo totalmente deshonesto.

¿Existe deshonestidad total y parcial? Solo la idea de faltar con la ética, lo mortificaba por más que intentase justificar el hecho.

Adrián era un cristiano y se preguntaba cómo se conduciría Jesús en esas circunstancias. ¿Qué decisión tomaría? Cómo respuesta vino a su mente el versículo de hoy. El amor y la vivencia del evangelio no pueden ser una experiencia dividida. O eres o no eres. O amas a Dios con todo tu ser o entonces corres el peligro de desintegrarte interiormente y eso es fatal. Una persona dividida se incapacita de ser feliz, cae en el terreno del cinismo y se anula.

Todos los días, en circunstancias diferentes, te ves en la necesidad de decidir. La encrucijada no es solo entre el bien o el mal, sino entre la felicidad o la infelicidad, entre la vida o la muerte. 

¿Cuál es la decisión que necesitas hacer hoy? ¿A dónde necesitar ir, o cuán lejos de tus principios te ves tentado a andar? 

Este puede ser un día de vida, de decisiones sabias, de elecciones sensatas. Pero eso es posible solo cuando el corazón le pertenece a Dios por completo.

Por eso no salgas de casa sin recordar la orden de Dios a su pueblo: “Y amarás a Jehová, tu Dios, de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

La mentira

La verdad es como una herida limpia, sangra, duele, pero sana. La mentira, por el contrario, es como una herida infectada que más tarde o más temprano te lleva a la muerte.

Él  ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. (Juan 8:44).

Al regresar a casa, mientras buscaba las llaves, el sonido de una melodía dulcísima lo cautivó. Levantó la mirada y comprobó que la música provenía de la casa de enfrente. En ella vivía una joven linda de cabellos rubios y andar pausado. Rigoberto la veía todos los días, de mañana, mientras ella volvía del trabajo, vestida de enfermera y también por las noches, cuando ella iba al hospital. La música fue el punto de inicio de una amistad bonita entre ambos jóvenes. El tiempo se encargó de transformar esa amistad en amor. 

Dos años después los jóvenes enamorados decidieron casarse. Todo estaba listo para las bodas, faltaban apenas dos días para el día más feliz de la vida de ambos, cuando Rigoberto recibió una carta anónima que le advertía sobre las actividades de la novia. Con la carta en la mano, Rigoberto conversó con ella. La joven rubia se puso triste y empezó a llorar.

-No sabía cómo decírtelo- se lamentó, desesperada.

-Entonces, ¿todo fue mentira? –preguntó el novio angustiado. No eres enfermera, eres una chica de la noche.

-No podía decirte, jamás lo hubieras entendido.

Todos los días, en todos los lugares se ven escenas cómo esta. Personas que argumentan que no pueden decir la verdad, que la dirán cuándo llegue el momento oportuno, que la verdad es demasiado cruel para ser dicha en el momento, que la omiten porque aman a la otra persona. Pero el texto de hoy afirma que la mentira, no importa el nombre que le des ni la justificativa que inventes, es maligna. Nace en la mente del enemigo. Él es el padre de la mentira.

¿Estás escondiendo algo que debes decirlo? El mejor momento para decir la verdad es ahora. Jamás habrá momento más oportuno. La verdad es como una herida limpia, sangra, duele, pero sana. La mentira, por el contrario, es como una herida infectada que más tarde o más temprano te lleva a la muerte.

¿Por qué no haces de este día, el día de la verdad en tu vida? Ve a Jesús, permanece a su lado. Él es el camino, la verdad y la vida. Él te dará fuerza para salir del mundo de oscuridad en el que vives, rodeado de mentiras o medias verdades. Y recuerda “Él  ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él”

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Bueno en gran manera

Dios creó un mundo perfecto. Solo había trigo, pero el enemigo vino y plantó el dolor, la violencia y las injusticias. Pero el día de la cosecha está llegando. Mientras ese día no llega, deja que el trigo y la cizaña crezcan juntos.

Entonces Dios contempló todo lo que había hecho, y vio que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana, el día sexto. (Génesis 1:31).

El trabajo en la playa había sido agotador. El calor había estado insoportable y Eulalia no lograba mantenerse en pie. A los 20 años de edad le parecían injustas las venas abultadas de sus piernas. Tanta gente bonita en aquella playa famosa, mostrando la belleza de sus cuerpos en costosos trajes de baño y ella, ahí, vendiendo refrescos para conseguir un poco de dinero que mal le alcanzaba para sobrevivir.

¿Qué mundo es éste? – Se preguntó a sí misma- levantando los ojos al cielo en busca de alguna respuesta pero todos  parecían indiferentes a su dolor y a la revuelta de su corazón.

A lo largo de mi vida he escuchado muchas veces esta pregunta. Un joven guerrillero me dijo un día que mientras Dios no le explicase las injusticias del mundo él seguiría matando gente inocente. Ignoraba él que Dios no tenía nada que ver con las injusticias que él mismo cometía.

El versículo de hoy dice que cuando el mundo salió de las manos del creador era “bueno en gran manera.”  ¿Qué es lo que sucedió a lo largo del camino? Cuando Jesús estuvo en esta tierra Contó una parábola que responde la pregunta. Un hacendado sembró trigo bueno y en la noche vino el enemigo y plantó cizaña. Los labradores entonces le preguntaron: “Señor, ¿Quieres que arranquemos la cizaña?” Y el hacendado respondió: “No, dejen que crezcan juntos hasta el día de la cosecha.”

Ah querido, Dios creó un mundo perfecto. Solo había trigo, pero el enemigo vino y plantó el dolor, la violencia y las injusticias. Pero el día de la cosecha está llegando. Finalmente la cizaña acabará. Mientras ese día no llega, deja que el trigo y la cizaña  crezcan juntos.

 “Es muy cómodo ese consuelo cuando todo va bien.” Puedes pensar. Pero no se trata de consuelo ni de comodidad. Es la realidad descrita en la Palabra de Dios. No aceptarla, te lleva a la rebeldía y a la amargura y la realidad no cambia.

Sal esta mañana a enfrentar las luchas de la vida, con la seguridad de que “Entonces Dios contempló todo lo que había hecho, y vio que era bueno en gran manera.”

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

El amor en acción

Cada vez que las personas que no conocen a Jesús desean conocerle, no buscan la biblia para ver la teoría del amor, sino a los cristianos, para leer sus vidas y ver si la teoría funciona.

Dios es amor, y el que permanece en el amor, permanece en Dios, y Dios en él. (1 Juan 4:16).

A Gerardo le llamó la atención la simplicidad y el amor de aquella familia. Había aceptado la invitación seguro de que tratarían de cambiarle sus conceptos religiosos, pero ellos no le hablaron de religión durante la cena.

Volvió otras veces, atraído por el amor, a pesar de que sus convicciones religiosas eran diferentes. Jamás se tocó el asunto religioso. Aquella familia simplemente le daba amor y compañerismo sabiendo que él era un extranjero en tierra extraña.

Un día, Gerardo no logró guardar su curiosidad. 

-¿Por qué no me hablan de su religión? – preguntó ansioso.

No es necesario –le respondieron- te la estamos mostrando todos los días.

El amor en acción llevó al joven egipcio a estudiar la biblia y a conocer la teoría del amor. Entendió lo que sucedió en la cruz del calvario y hoy es un ministro del evangelio.

“Dios es amor.” Afirma Juan. Dios no solo tiene amor, no solo da amor. Es la esencia del amor. Cada vez que da amor, se da a sí mismo. El amor no existe separado de Él. Dios es la persona amor y la única manera de decir que estamos en Él es estar en el amor y vivir el amor.

En el versículo de hoy, el Apóstol Juan relaciona el amor al verbo “permanecer.” Permanecer en Dios es permanecer en el amor. Es fácil amar esporádicamente. Cuando conviene, cuando es necesario. El verdadero amor permanece. Ama cuando las cosas van bien o cuando la tempestad amenaza la embarcación. Ama en todo tiempo, a pesar de las personas o de las circunstancias.

La única forma de entrar en la práctica del amor es ir a Jesús y permanecer en Él. Quién permanece en Jesús, simplemente ama, de manera natural, porque como dice San Pablo, “No vivo más yo, sino que Cristo vive en mi.”

Desafíate hoy a vivir la dimensión del amor en acción. A  no separarte de Jesús, a hacer de Él tu compañía permanente. Recordando que cada vez que las personas que no conocen a Jesús desean conocerle, no buscan la biblia para ver la teoría del amor, sino a los cristianos, para leer sus vidas y ver si la teoría funciona. Porque: “Dios es amor, y el que permanece en el amor, permanece en Dios, y Dios en él.”

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Vence tus temores

La única manera de vencer los miedos es enfrentarlos. Mientras corras de ellos, siempre te perseguirán y jamás sabrás lo que es contemplar el nacimiento del sol rompiendo el reino de la noche.

Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano. (1 Samuel 17:50)

Aquella casa había estado abandonada desde que Elvira tenía memoria. Todos en el barrio la llamaban “La casa encantada”  por su aspecto grotesco, mezcla de moho, misterio y herrumbre. Las malezas crecían en vuelta, entre paredes rotas que escondían todo tipo de alimañas.

Elvira había crecido escuchando historias fantasmagóricas de aquella vieja casona. Ya no era la niña ingenua que creía todo lo que las personas decían, pero por algún motivo que no sabía explicar, la vieja casa misteriosa le seguía infundiendo temor. Sus temores ocultos eran más fuertes que sus convicciones. Su mente le decía una cosa pero su cuerpo no entendía. Temblaba cada vez que pasaba cerca, especialmente cuando el sol se había ido y las sombras bañaban el ambiente con su aire de tristeza.

Pero los temores de Elvira iban más allá. Empezó a percibir que su vida parecía una linda mariposa con miedo de salir de la cáscara. Y no era feliz. Nadie puede serlo cuando se vive como si se le debiese algo al mundo, como si respirar fuese inmerecido, sintiendo que todos tienen derecho a sonreír menos uno. La joven de sonrisa triste y ojos almendrados sabía que en aquella casa estaban encerrados todos sus temores. Algo le decía que si lograse entrar en aquellos escombros sus temores estarían vencidos. Pensó en David, que con solo una honda y cinco piedrecitas derrotó al gigante Goliat y en el nombre de Dios se desafió a sí misma.

Era una noche de cuarto creciente. La luna parecía sonreírle. Hizo una oración y partió hacia sus temores ocultos. No fue fácil, pero había entendido que la única manera de vencer los miedos es enfrentarlos. Mientras corras de ellos, siempre te perseguirán y jamás sabrás lo que es contemplar el nacimiento del sol rompiendo el reino de la noche.

Elvira fue. Y a partir de aquel día siguió yendo. Una victoria la preparó para otra. Y nunca más volvió a tener miedo.

¿Cuáles son tus temores? No los niegues. Negarlos es seguir escondiéndote de ellos. Enfréntalos. Dios está a tu lado. “Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.”


Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Cuidado con los ojos

Pueden ser los ojos, o el olfato o el paladar. La mente natural corre atrás de lo errado. Sabe que eso le hace mal pero insiste. Sufre, pero continúa.

Descendió Sansón a Timnat, y vio en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos. (Jueces 14:1)

Gonzalo se pasó la mano por el pelo y mientras apagaba el computador se dio cuenta de que la ventana de la casa de enfrente tenía luz. Interrumpió lo que estaba haciendo y corrió a observar. Siempre lo hacía y después se arrepentía. Invadir la privacidad de la joven vecina no le hacía bien. La culpa lo castigaba a la hora de dormir.

Gonzalo atribuía la culpa a sus ojos. “Si fuese ciego no tendría este problema”, se recriminaba a sí mismo en sus horas de arrepentimiento. 

El problema de Sansón también fueron sus ojos. Aparentemente. Porque el nido de las actitudes pecaminosas nada tiene que ver con los ojos. Está en la mente. Los ojos hacen lo que la mente ordena. El mensaje de hoy está relacionado con la tendencia carnal del ser humano. “Nací en pecado y en pecado me concibió mi madre.” Declaró David después de ser víctima de la tendencia pecaminosa que cargaba en su mente.

La tragedia del hombre pecador es que vive en función de los sentidos. Pueden ser los ojos, o el olfato o el paladar. La mente natural corre atrás de lo errado. Sabe que eso le hace mal pero insiste. Sufre, pero continúa. Los sentidos son solo instrumentos al servicio de la mente que se deleita en andar lejos de Dios.

A sansón le fue mal. Jamás le fue bien a nadie. La única salida radica en la transformación completa de la naturaleza, y ese milagro es llamado en la Biblia de conversión. En el momento de la conversión, Dios te entrega la mente de Cristo y solo entonces estás en condiciones de colocar a los sentidos bajo el control del Espíritu.

A Sansón le costó caro aceptar el hecho de que necesitaba ser convertido. Se casó llevado por los sentidos. Dejó que su naturaleza rebelde decidiese su futuro. El resultado fue trágico. La mujer buscada solo con los ojos, lo llevó a perder los ojos en manos de los filisteos.

Hoy puede ser un día de evaluación. ¿Hasta qué punto soy dirigido por el espíritu de Dios o por mi mente natural? Dios siempre está dispuesto a operar el milagro de la conversión cuando el ser humano cae rendido a sus pies.

No te olvides, a Sansón le fue mal porque: "Descendió Sansón a Timnat, y vio en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos.”  

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

El cheque

¿Por qué te escondes? ¿Por qué temes? ¿No has sabido, no has conocido que Dios se preocupa por ti como el padre se preocupa por el hijo pequeño?

No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió. (Josué 21:45)

Estela Mira la correspondencia encima de la mesa con desgano. Hoy tampoco la abrirá. ¿Para qué? Solo vienen cuentas y propaganda indeseada. Las deudas la tienen asfixiada. 

Esta noche Sólo piensa entrar debajo de la ducha y sentir el agua resbalando por su cuerpo hasta adormecerla. Mañana será otro día y tal vez las deudas le duelan menos, quién sabe encuentre la salida inesperada, en fin. Hoy solo quiere dormir y olvidarse de las dificultades que enfrenta.

Lo que ella no percibe es que el ritual se repite a diario. Siempre cansada, endeudada y esperando un día mejor. ¿Hace cuánto tiempo espera? No sabe definir. Solo sabe que vive triste, sola y que sus amigos no imaginan el drama que vive la chica extrovertida que hace reír a todo el mundo.

Incoherencias de la vida. Unos ríen y otros lloran. Los que ríen, lloran cuando están solos y los que lloran quisieran alguna vez reír. Estela llora sin motivo. Entre la correspondencia que ella no abre hace un buen tiempo hay un cheque que un amigo le envió. Estela llora. El motivo de sus lágrimas son las deudas, ella cree. La verdad es otra, ella llora por no abrir la correspondencia. Si lo hiciese no habría más motivo para lágrimas.

Hay mucha gente como Estela. Se desespera porque no conoce las promesas divinas. El texto de hoy afirma que Dios jamás deja de cumplir sus promesas. Puedes descansar confiando en ellas. Pero ¿Cómo hacerlo si no las conoces? Este es el motivo porque el ser humano necesita conocer la Palabra de Dios. La biblia no es un libro lleno de órdenes y prohibiciones sino una carta de amor llena de promesas. Cheques en blanco para llenar y cobrar de acuerdo a la fe.

¿Cuál es el drama que enfrentas hoy? ¿Por qué te escondes? ¿Por qué temes? ¿No has sabido, no has conocido que Dios se preocupa por ti como el padre se preocupa por el hijo pequeño? Haz de este día un día de realizaciones, a pesar de las piedras que puedas encontrar en el camino. 

Los obstáculos no tienen como propósito desanimarte sino probar cuán resistente es tu fe. ¿Cómo sabrás que confías en Dios si nunca tuviste que enfrentar los vientos contrarios?

No salgas esta mañana sin abrir la correspondencia divina. El cheque está allí, listo para ser cobrado, porque “No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.” 

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

El peligro del orgullo

¿Quién es el centro de tu vida y de tus decisiones? ¿Quién ocupa el primer lugar en tu existencia? Aprende de la historia.

Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.  (Ezequiel 28:15).

De la perfección a la maldad. ¿Cómo es posible? Lucifer era perfecto al salir de las manos del creador. Pero justamente por ser perfecto, necesitaba ser libre. Si no pudiese decidir, no sería libre, sería apenas un esclavo del bien y no sería perfecto. Su tragedia fue pensar que podía vivir solo. Decidió separarse del creador y seguir un camino extraño. El orgullo es eso: la insensata idea de que puedes vivir solo.

Nadie puede. Todos los seres creados somos dependientes. Vinimos de las manos del creador y solo seremos completos cuando nos devolvamos a Él. Pero el orgullo te lleva a pensar que no necesitas de nadie, que eres suficiente y capaz de escoger tu propio camino. El resultado es que lejos del creador, aparece la deterioración. Lenta, imperceptible al comienzo, pero cuando un día abres los ojos, no te resta sino un remedo de la imagen de Dios con la que fuiste creado.

A lo largo de mi vida he conocido jóvenes brillantes. Tenían un futuro maravilloso por delante. Parecían un sol naciente en las frías mañanas del invierno. Tal vez, justamente por eso, creyeron que podían reinar soberanos en el escenario de su propia existencia. Hoy, resta poca cosa de ellos.

El origen del orgullo es un misterio. La biblia no lo explica. Dios describe lo que sucedió pero, por algún motivo no nos dijo por qué ni cómo. Simplemente nos muestra el triste destino de separarse de la fuente permanente de la vida que es Él.

Si por algún motivo, crees que puedes decidir solo, para y piensa. Dios permitió que el ser humano dividiese el tiempo en días, semanas, meses y años, quién sabe por eso: para darte la oportunidad de parar y reflexionar. Reflexionar es vivir y vivir es corregir, todos los días, cada instante, siempre que percibes que te estás yendo fuera del camino que un día el creador te preparó.

Haz de este día un día de reflexión. ¿Quién es el centro de tu vida y de tus decisiones? ¿Quién ocupa el primer lugar en tu existencia? Aprende de la historia. La historia de Lucifer es una historia triste, porque: “Perfecto era en todos sus caminos desde el día en que fue creado, hasta que se halló en él maldad”   

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

Siempre a tu lado

Atrévete a vivir la dimensión de la fe. Si vas con Él, sucederá contigo lo que sucedió con el pueblo de Israel

Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles... (Éxodo 13:21)

Aquella noche Abril, no durmió bien. Fue atormentada por  pesadillas y, finalmente el ruido del trueno la despertó. Miró el reloj, ya era hora de levantarse. Tenía un día lleno por delante. Sin embargo, notó que estaba bañada en sudor frío.  Se tocó la frente y percibió que ardía en fiebre.

Afuera se había desatado una tormenta torrencial y por la radio se recomendaba no tomar las carreteras vecinales. El viento y la lluvia golpeaban la ventana escandalosamente.  Abril dudó en salir.   ¿No sería arriesgado viajar en ese estado de salud y con ese clima? Sería tal vez, pero hay ocasiones en  que el deber llama y hay que obedecerle.

La joven ejecutiva, abrió su biblia, meditó en un pasaje inspirador, conversó con Dios y después de tomar un vaso de leche caliente y una aspirina salió para la lucha del día encomendando su vida a Dios.

Todo iba bien al principio, pero la tormenta no disminuía y la carretera se tornaba cada vez más peligrosa. En la radio anunciaban que había trechos en que las aguas venidas de las montañas habían abierto zanjas y la carretera estaba interrumpida. Abril llevó el auto para un lado de la carretera y volvió a orar. Sudaba. La fiebre aumentaba, empezó a temblar y a sentir escalofríos.

Se acurrucó envuelta en la casaca de cuero y empezó a notar que se desvanecía. Al mismo tiempo, sintió una voz en el corazón que le decía:”Lleva el carro un poco más adelante.” Ella no tenía más fuerzas pero delante de la insistencia de la voz interior, avanzó unos metros y se debruzó en el volante.

Al despertar, percibió que los bomberos la colocaban en una camilla. Temblaba. Uno de los bomberos le dijo: “Dos metros más y usted estaría aplastada por el árbol que cayó.”  Dios no le había hecho aparecer una antorcha de fuego, ni una nube protectora, pero en medio al peligro, la voz de Dios le dijo:”Hija, lleva el carro más allá, antes de que te desmayes.”

Cosas de Dios. Experiencias de fe. Gente que aprende a depender de Dios todos los días. Personas que antes de salir corriendo a la lucha de la vida, separan tiempo para decirle a Dios: “En tus manos encomiendo mis caminos.”

Haz de este día un día de compañerismo con Jesús. Atrévete a vivir la dimensión de la fe. Si vas con Él, sucederá contigo lo que sucedió con el pueblo de Israel “Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles…”


Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

A su imagen

En la penumbra de su mente entenebrecida por las drogas, sintió el toque divino del amor y el deseo de levantarse del polvo.

Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. (Génesis 1:27)

Abelardo se volvió a mirar en el espejo y otra vez tuvo ganas de quebrarlo.  Sintió pena y asco al mismo tiempo. Pena de ver a dónde había llegado. Asco de ser la figura patética que era.  ¿A dónde iría?   ¿Quién podría ayudarlo?  No estaba seguro de querer verse otra vez. Al menos no así, en ese estado deplorable.

La triste figura que veía reflejada era el resultado de años de esclavitud. Se consideraba una piltrafa humana, incapaz de decir no, sin fuerzas para quebrar las cadenas que lo sometían a la drogadicción. 

Un día llegó a sus manos un folleto comentando el versículo de hoy. La lectura del folleto lo hizo pensar. Él había sido creado a imagen y semejanza del creador. Evidentemente, la figura que veía en el espejo no era ni siquiera una imitación grotesca del ser humano que saliera un día de las manos de Dios. Algo había sucedido a lo largo del camino, algo extraño, malo, pernicioso.

Lo peor que el pecado hace en el ser humano es desfigurar la imagen del creador. No se trata apenas de un asunto físico, el hombre tenía un carácter semejante al de Dios, centralizado en el amor. Pero el pecado lo tornó egoísta, cínico, cruel y con frecuencia despiadado.

El propósito de la redención es restaurar en el ser humano, la imagen perdida de Dios. Esa transformación sucede a través de la convivencia diaria con Jesús. Así sucedió con los discípulos y así sucederá contigo si buscas a Jesús constantemente.

Las frecuentes derrotas llevaron Abelardo a buscar a Jesús. En desesperación cayó un día a sus pies y le dijo: “Señor, he luchado solo y no logré nada. ¿Puedes hacer algo por mí?” La oración no había salido todavía de sus labios, cuando la respuesta de Jesús vino.

En la penumbra de su mente entenebrecida  por las drogas, sintió el toque divino del amor y el deseo de levantarse del polvo.

Conocí a Abelardo en un congreso de jóvenes. Sus ojos brillaban de emoción, mientras me contaba su historia.

Por eso, hoy, sal para el cumplimiento de tus deberes diarios, recordando que no eres fruto del acaso. Dios tiene para ti un propósito maravilloso porque un día: “Creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó.” 

Read More
Alejandro Bullon Alejandro Bullon

¿Qué harás?

Puede haber sombras, o tempestad, o truenos, pero es un nuevo día. Un día para decidir. Decidir es vivir. O morir.

Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: ¡Sea crucificado! (Mateo 27:22)

¿Por qué murió Jesús? Él no fue un loco suicida que había perdido las ganas de vivir, tampoco era un revolucionario social que pagó el precio osado de sus ideas, no fue un delincuente condenado por sus delitos. Todo lo que había hecho mientras vivió en la tierra, fue a favor del ser humano. Entonces, ¿por qué lo crucificaron?
Cuando aquella tarde la multitud gritó: ¡Sea crucificado! No estaba haciendo otra cosa sino cumplir el plan trazado desde antes de la fundación del mundo. Jesús tendría que morir. El justo tendría que entregar su vida por los injustos. Era la única manera de salvar al pecador.
El hombre había caído y estaba condenado a la muerte. No se trataba solo de la muerte eterna. La vida, en esta tierra sería para él un permanente morir, cada día, lentamente, a los pocos. Pero Jesús nos amó tanto que dejó todo en el reino de los cielos y vino a sufrir la muerte que nosotros merecíamos.
Pasarán los siglos, y la eternidad no será suficiente para entender la inmensidad del amor de Dios. ¿Por qué tendrías que vivir entonces cargando el peso de la culpa, o pensando que no tienes el derecho de ser feliz? El precio de tu delito ya fue pagado, tus pecados ya han sido perdonados, todo lo que falta es que digas qué harás con Jesús, llamado el Cristo.
Pilato le preguntó al pueblo lo que él, haría con Jesús. ¿Por qué tenía que preguntar? Nadie te puede decir lo que harás con el Maestro. Eres la única persona que puede responder a esta pregunta. ¿Qué harás con su sacrificio? ¿Habrá valido la pena que Él muera por ti?
Pena que muchas veces tenemos miedo de asumir la responsabilidad. Preferimos que otros decidan, pero cuando se trata de la vida espiritual, nadie puede responder por ti. Jesús ocupó tu lugar en la cruz, para que tú no le dieses el lugar de tu responsabilidad a nadie. La respuesta es solo tuya y de eso depende tu destino eterno.
Hoy es un nuevo día en tu vida. Puede haber sombras, o tempestad, o truenos, pero es un nuevo día. Un día para decidir. Decidir es vivir. O morir. Depende de lo que harás con el sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario.
Sal con este pensamiento, recordando que “Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: ¡Sea crucificado!”

Read More